Historia
El origen del vizcondado de Bearn se pierde en la bruma de la Alta Edad Media. El primer vizconde fue Céntulo I, muerto en 866. El territorio quedó dentro de las fronteras de Francia en el Tratado de Verdún de 843. Durante siglos Bearn osciló entre la independencia y la dependencia de Francia, Navarra, Inglaterra o Aragón. Mientras este tuvo un tamaño comparable al de Bearn, ambos principados fueron aliados. Pero con la expansión aragonesa y la fusión con el condado de Barcelona, y en 1154 el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV recibió la regencia del vizcondado, integrado en la órbita de la corona de Aragón durante un siglo.
En el siglo XIV Gastón Febus, conde de Foix y vizconde de Béarn formó un cuasi-estado independiente con gran parte de la vertiente norte de los Pirineos. En el siglo XV, debido a una serie de enlaces, la casa de Foix llegó al trono del Reino de Navarra, que eran también vizcondes de Bearn. En 1512 Fernando el Católico invadió Navarra y los reyes y la corte se replegaron a sus dominios de Béarn, con varios intentos de recuperar el reino de Navarra. Orthez se convirtió en la capital de los Albret, con sus dominios navarros reducidos a parte de la Baja Navarra. Tras una larga guerra y ya reinando Carlos I de España, este consiguió el control de la Alta Navarra y abandonó Saint-Jean-Piet-de-Port. La Baja Navarra se mantuvo como un reino independiente bajo Enrique de Navarra con el título de Enrique II.
En 1560 la reina Jeanne d'Albret, se convierte al calvinismo y lo transforma en religión oficial de sus dominios. En 1566 restringe la actividad de la iglesia católica, con la oposición de los obispos de Lescar y Oloron. Béarn sea protagonista de las guerras de religión que enfrentan durante varias décadas a católicos y hugonotes (calvinistas).
Juana muere en 1572. Le sucede su hijo Enrique de Navarra, ya Enrique III, jefe de los hugonotes. El mismo año, Enrique se casa con Margarita, tercera hija de Catalina de Francia. Fruto de esta boda y de una serie de fallecimientos en cadena en la familia real francesa, Enrique se convierte en pretendiente al trono de Francia. Tras una larga guerra contra los católicos, Enrique logra en 1589 acceder al trono como Enrique IV. Bajo la presión del Parlamento de París, el nuevo rey une a la corona de Francia sus territorios de Foix, Bigorra, Quatre-Vallées y Nébouzan. Pero se niega a hacer lo mismo con Navarra y Béarn, que se mantienen al margen del patrimonio real. A partir de entonces, el gobierno de Béarn recae en su hermana Catalina de Borbón, residente en Pau.
En 1599 Enrique IV otorga a Béarn y Navarra el Edicto de Fontainebleu, que estipula la libertad de religión en el país. Es el equivalente del Edicto de Nantes para Francia. Luis XIII, hijo de Enrique IV, hereda los títulos de rey de Francia como de Navarra. En 1617 ordena la devolución a la iglesia católica bearnesa de la propiedad de sus bienes. El Consejo Soberano de Béarn, de mayoría calvinista, se niega a acatar. El rey decide intervenir militarmente. El 9 de septiembre de 1620 parte hacia Béarn al frente de un ejército de 5.000 hombres. Rechaza toda negociación y, sin resistencia armada, entra en Pau el 15 de octubre y el 17 en la fortaleza de Navarrenx. Restablece el culto católico, publica un Edicto de unión entre los estados de la Corona de Navarra y los de la Corona de Francia y ordena transformar el Consejo soberano en mero Parlamento. El reino de Navarra quedó unido definitivamente a Francia.
La lengua bearnesa siguió siendo hablada por la mayoría de la población hasta que, a finales del siglo XVIII, la Revolución proclamó el francés única lengua oficial y disolvió todos los Parlamentos e instituciones provinciales. Béarn quedó así encuadrado en el departamento de Bajos Pirineos, rebautizado más tarde Pirineos Atlánticos.
Pueblan el Bearn 350.000 habitantes repartidos en 387 municipios. La capital actual es Pau, con 80.000 habitantes, y más de 150.000 si se incluye la aglomeración (Lescar, Billière, Lons) Otras ciudades importantes son Orthez, capital de Béarn hasta el siglo XV - Oloron, ciudad principal del Alto Béarn, antigua sede episcopal. Los valles han sufrido una fuerte emigración, especialmente a Argentina y Uruguay.
La lengua bearnesa es variante del occitano, también llamado gascón. Era la lengua hablada en todo Béarn. Era utilizada en los documentos hasta que la Revolución Francesa hizo del francés la única lengua oficial. A partir de entonces empezó su decadencia, si bien a mediados del siglo XX todavía se hablaba frecuentemente. Desde los años 1970 un movimiento cultural trata de hacer renacer el uso del bearnés, sobre todo a través de las calandretas, escuelas bilingües occitano-francés.
El Béarn le ha dado a la Argentina, el primer Director, Martín de Pueyrredón, hijo de bearnés; el gran escritor Adolfo Bioy Casares, descendiente de bearneses y vascos;
El autor de la Canción a la Bandera, “…Aquí está la patria…” era Chassaig, un hijo de bearneses |