En el año 1994 hubo encuentros tentativos de encauzamiento fraternal iniciado por la gente de Centro Francés de La Plata. La primera Asamblea fundadora de la Asociación Franco-Argentina de Bearneses se realizó en diciembre de 1994 en la Alianza Francesa de la calle Córdoba, de Buenos Aires.
La primer Comisión Directiva estaba integrada por: Dora BERGES, Charles BETBEDER, Hugo BORDENAVE, Verónica BOYER, Bernardo CAPDEVIELLE, Yolanda DARRIEUX, Marise LASCURETTES, Nelly LESTRADE, Emilio MAISONNAVE, Blanca y Elena MERBILHAA, H. MARZO-CAZAUX, Luis y César MIRANDE, Carlos Antonio MONCAUT, Jean PUJADE, Marc RUITORT, Alberto SARRAMONE, María Esther TOULICOT y Lucía PEYRET.
Entre el grupo fundador se encontraban también Henry ANGLADE, Héléna BETBEDER, Ernesto BRASQUET, Eduardo CASENAVE, Dr. CASSAGNE, Alberto CASTELBAJACQ, Blanca M. de CASTET, B. CAZABON, Antoine COLET, Osvaldo COUTEREJUZON, Eduardo DIAZ LANNE, André DUBOSCQ, Arturo GIL MOOR MERBILHAA, Pedro LABORDE, Raúl LESTRADE, María Teresa MARZO, Jorge SERVAT, Lucienne Bellocq de SILVA, Marina G. de UTHURRALT, entre otros....
En dicha Asamblea se dejó señalado que se apoyaba la fundación en dos libros aparecidos ese año, el de Arianne BRUNETON, “Du Bearn aux Amériques” editado en Bearn y el de Alberto SARRAMONE “Bearneses, gascones y otros franceses en la pampa” aparecido en Argentina.
Se recibió la adhesión de un descendiente ilustre de bearneses, el escritor ADOLFO BIOY CASARES. Quien envió una carta con reminiscencias del Bearn.
El motor de la AFAB en sus primeros momentos y años posteriores fue el Director de la Alianza Francesa de Santa Fe, JEAN PUYADE, nacido en l’Hôpital-St.-Blaise, en el Pays Basque, que emigró de niño a Gurs, en el Béarn, a sólo un kilómetro de distancia, para ser el pionero organizativo y animador de la AFAB. Actualmente vive en París, pero desde allí se mantiene en constante comunicación.
En muchas oportunidades, y en distintos lugares del país, donde hay comunidades de descendientes de bearneses, se han realizado encuentros y asambleas para ir forjando y robusteciendo este grupo humano, que hoy invita a incorporarse a cualquier persona que descienda – no importa cuantas generaciones- de la hermosa tierra bearnesa… |